La especie no hace la comunidad: Repensar el valor de la humanidad en el cine


Repensar el valor de la humanidad en el cine

En la cinematografía contemporánea, un tema recurrente es el de "salvar a la humanidad", concepto que a menudo se confunde con la simple protección de la especie humana. Sin embargo, esta sustitución entre "humanidad" y "seres humanos" resulta problemática. Mientras "humanidad" implica una dimensión filosófica más amplia, "seres humanos" se refiere a una categoría biológica. Es crucial diferenciar estos términos para evitar confusiones conceptuales.

Veamos un tropo narrativo común: una persona enfrenta en su hogar a un intruso que amenaza a sus seres queridos. Generalmente, este escenario limita las opciones a la confrontación directa, omitiendo posibles alternativas como desarmar o convencer al agresor. Se ignora así la diferencia moral entre ser un espectador pasivo y un participante activo en actos de violencia, ya sea en defensa propia o de otros. Predomina una narrativa de protección, a menudo centrada en la defensa de la familia inmediata o de la propiedad, reflejando ideologías pseudo-liberales. Curiosamente, esta historia suele girar en torno a un hombre protegiendo a su familia, dejando de lado dinámicas de la vida real como hijos protegiendo a sus madres.

Apartándonos de estas narrativas convencionales, la idea central sigue siendo la de proteger a aquellos que amamos, a quienes están integrados en nuestro día a día.

Sin embargo, el cine actual propone expandir este instinto protector para abarcar a todos los seres humanos, no por un sentido de humanidad compartida, sino para salvaguardar a la especie humana como entidad biológica. Rara vez se explica el porqué de esta extensión de la protección.

Para simplificar, planteemos un experimento mental. Imaginemos que se tiene un perro muy querido y un vecino despreciable o un jefe abusivo. Recordemos el cliché cinematográfico donde se debe elegir entre dos seres amados en un escenario mortal. Ante la disyuntiva de salvar a su leal perro o al individuo nocivo, ¿a quién escogería? ¿Al ser humano o al perro?

Las películas frecuentemente muestran al héroe salvando a la humanidad, usualmente derrotando al antagonista. No obstante, rara vez se considera la posibilidad de que los únicos supervivientes sean los "villanos". En una situación real, frente a una decisión práctica y concreta, ¿optaríamos por salvar a la especie humana si ello implicara conservar solo a sus elementos más nefastos?

En resumen, estas historias nos invitan a replantearnos nuestra percepción sobre lo que significa "salvar a la humanidad". ¿Es acaso proteger a la especie humana en su aspecto biológico, o hay un valor más profundo y filosófico en el concepto de humanidad que las representaciones cinematográficas suelen pasar por alto?